sábado, 23 de enero de 2016

No puedo seguir viviendo en casa de mis padres

Llega un momento de la vida en la que todos tenemos que abandonar el nido. Es muy importante dar este paso, se crea un antes y un después tanto para nosotros, como para nuestros padres.
Cuando vives en casa de tus padres no puedes ser mayor, te explico. Cada uno de nosotros tenemos un rol en la vida, en este caso tu madre será la mandamás y tu padre el mandamás, por lo que tú eres la "mandamenos".
Por ejemplo, en mi caso en casa de mis padres mi madre  es la que organiza y dirige a todos y para todos. Controla la compra, la comida, las lavadoras que se ponen, que parte de la casa hay que limpiar, si las facturas están pagas, a qué hora entras, a qué hora sales, etc.
 Vamos a llamar "mujer con chispa" a la que se encargue y dirija su vida o incluso la de los demás.
Bajo un mismo techo no debemos tener a dos mujeres con chispa porque... ¡se prenden fuego!.
Así que, empezamos a ver que dejamos de ser tan compatibles en muchas cosas, ya no te compensa el que te organicen la vida y te lo hagan casi todo, no porque no nos guste, sino porque empezamos a querer ser "mujeres con chispa".
*Momento cocina:

Un día cualquiera tu madre te dice que la ayudes a hacer la comida... Perfecto, así aprendo más cosas y puedo aportar mi toque personal... ¡Error! ¿toque qué?,  ¿perdona?,  ¿Qué vas a hacer qué?...
¡Ni se te ocurra! Aquí se hacen las cosas como ya sabemos, no la vayas a fastidiar con tus toques mágicos que aquí la que sabe hacer las cosas soy yo y la que controla también, a ver si nos vamos a quedar sin comer hoy (dice tu madre mientras se le pone la cara de un color rojo que se va convirtiendo en morado, pasando por naranja, amarillo y verde al verte con el condimento en la mano que ella nunca le pondría a esa receta), ja, ja, ja, ja, ja... Si aún no lo has probado hazlo, vale la pena sólo por verle la cara.
Esto funciona como cuando eres adolescente, pero a otro nivel superior... como quieres que salga (y verás que toca desde dentro para salir al exterior) la mujer con chispa que llevas dentro, empiezas a cuestionar las decisiones y actuaciones de tus padres.
Ahí, en ese momento en la cocina, es cuando te empiezas a plantear emanciparte para controlar tú, tu propia cocina. 
Momento baño:
Resulta que hoy vas a salir con tus amigas, pero no sabes qué ponerte... Pues como siempre vas en pantalones, decides ponerte un vestido negro sencillo. Te miras las piernas y... ¡mierda! hace que no me quito los pelos de las piernas 3 meses... No puedo salir así, voy a depilarme y de paso me preparo ya para salir.
Entro en uno de los baños, en casa de mis padres hay dos. Me quedo en bragas dispuesta a sentarme en el filo de la bañera para afeitarme las piernas y cuando me enjabono las dos piernas... se abre la puerta.
Ahí es cuando empiezas a pensar, "debería haber cerrado la puerta con llave". Y entra tu madre...
- ¿Qué haces ahí?
*Afeitarme las piernas.
- Muchacha, métete dentro de la bañera que me vas a llenar todo de pelos. (Muchacha es una expresión canaria muy utilizada)
* Ma, déjame tranquila, yo lo hago a mi manera y luego lo dejo todo limpio.
- Pero... ¿también te vas a afeitar las ingles?
* ¿Y qué más da? Parece que tengo 13 años. ¡Yo no te pregunto a ti esas cosas!
- No mujer, si a mi no me importa. Es para quedarme aquí que me tengo que lavar los dientes y la cara para ponerme la crema y así alegaba contigo mientras...
 
Ya sé por qué hay que cerrar la puerta del baño con llave... tu madre sigue pensando que es como cuando eras pequeña y hablabas con ella sentada en el inodoro, mientras ella hacía otras cosas en el baño. Y ya no es así, ahora adoras tener tu propia intimidad en el baño sea para lo que sea... sin que nadie meta la cabeza (literalmente).
 
En fin, yo quiero mucho a mi madre, pero llegando a los 30 años necesito independizarme y experimentar por  mi misma lo que es ser una mujer con chispa, que hace y deshace las cosas como cree conveniente.
Podría poner muchos más ejemplos, pero creo que estos dos son lo bastante explicativos como para que entendamos la situación.
Así que, es hora del momento emancipación, momento al que dedicaremos un post largo y tendido... porque cuando lo consigues por ti misma y lo disfrutas... es uno o mejor dicho, son muchos momentos que disfrutas como nunca hubieras imaginado.
Personalmente, recomiendo a todas las mujeres que antes de convivir con otras personas vivan solas, por y para ellas durante un tiempo,  y aprendan a disfrutar de esa soledad que sirve para conocerse mejor a una misma, y sobretodo para saber qué es lo que quieres después.
No tengan miedo a estar solas, no lo van a estar, vas a estar contigo misma, y cuando lo consigas plenamente... verás que eres tu mejor compañía.