martes, 10 de mayo de 2016

Me voy de aquí, están todos locos... ¡Arre unicornio!


¿Sabes lo que te digo? Que todos deberíamos tener un unicornio con el que escapar en situaciones en las que estamos incómodos. Seguro que te has visto en medio de conversaciones que ni te van, ni te vienen, pero que te hacen sentir de lo más incómoda. O cuando te pilla la vecina o tu concuña para criticar y contarte chismes que no te interesan y no sabes que cara poner por ser educada y no contestarle que no te interesa... o cuando te ves en la cola de la charcutería y te pillan entre dos señoras mayores (una por cada lado) y te empiezan a hablar del programa que ven a medio día y acaban nombrando a la familia (como no, a las mujeres de la familia, porque es triste, pero en esta sociedad las mujeres en vez de apoyarse unas a las otras se sacan las entrañas, cosa que no logro comprender). Pues ahí es cuando yo saco a pasear a mi unicornio... miro de reojo hacia los lados y pienso: "Me voy de aquí, están todos LOCOS... ¡Arre unicornio! y así esbozo una sonrisa y me despisto de lo que hablan, y de paso le doy un respiro a mi querido y amado cerebro y sobretodo a mi estado emocional con esa sonrisa. Haz la prueba, si no te gustan los unicornios hazlo con un tigre de 3 cabezas, un dragón rosa o lo que sea... estar conscientemente un poco locas nos viene muy bien para el sentido del humor que es una parte muy importante para ser un poco más felices.

¡ARRE UNICORNIO!

P.D.: Pruébalo con tu jefe/a y ya me cuentas...