miércoles, 13 de enero de 2016

Ya soy mayor

 
Curiosamente las décadas de los 20 y 30 se contradicen bastante. Cuando estás en la de los 20 te crees mayor, realmente no lo eres, ni nadie te lo dice, pero como tú misma te lo crees, lo eres y punto. Sin embargo, cuando estás en la de los 30... madre mía, con lo joven que tú eres y todo el tiempo que te queda por delante... ¿Cómo se atreven tu madre, padre, abuelos, hermanos, sobrinos, primos, amigos, compañeros de trabajo, vecina (la insoportable que se mete en todo menos en lo suyo), anuncios, televisión, radio... y el resto del planeta a decirte que eres mayor?
Yo no soy mayor, soy una mujer independiente y madura disfrutando de los mejores años de su vida sin excesivas responsabilidades, salvo la de ir a trabajar, tener algo de comida para sobrevivir, llamar a tu madre una o dos veces por semana y dedicarte a ti.
Poco a poco y cuando ya llevas mucho tiempo sola te empiezas a plantear si verdaderamente eres mayor. Las mujeres de hoy en día nos exigimos mucho a nosotras mismas, queremos ser como la chica que sale en las películas, la cual tiene un negocio  propio y se exige hasta que no puede más, pero siempre está mona y con la ropa adecuada.
Es verdad que por cuestiones culturales y evolutivas, por ejemplo, ya no somos mamás en la década de los 20, ni nos casamos a esas edades y ni siquiera tenemos una pareja o un hogar propio y es por eso por lo que las treintañeras tenemos que ponernos las pilas.
Tenemos una década para conseguir cosas que nos proponemos, tanto a nivel personal, como profesional. En esta década vamos a aprender a cocinar, ahorrar, limpiar, maquillar, coser, como aprendían antes las mujeres con veintitantos. Y lo más importante, NO lo vamos a hacer por ser mejores mujeres, lo vamos a hacer por y para nosotras. Porque el saber no ocupa lugar, porque necesitamos cosas en las que entretenernos, porque vamos a enseñar a los demás, porque cuando hacemos cosas nosotras mismas nos sentimos mejor, porque sólo vamos a necesitar de nosotras mismas para conseguir algo y porque vamos a ser esa mujer "todo terreno" que no le teme a nada porque confía en sí misma.
Y para todos aquellos que me dicen que ya soy mayor les digo: "No soy mayor, soy una mujer con "chispa" y  con ganas de aprender y prosperar, porque estoy en la edad adecuada".